No es natación: el ejercicio acuático que ayuda a bajar de peso y previene las lesiones musculares
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El ejercicio acuático no es solo una clase de natación ni una terapia en el agua, sino una disciplina deportiva que combina cardio, fuerza y diversión en un entorno seguro. Su origen se remonta a los años 2000 en Dubái y ha ido ganando popularidad, desmitificando la idea de que los deportes acuáticos son solo para adultos mayores o personas en recuperación.
¿Cuál es el ejercicio acuático que previene las lesiones musculares?
Esta actividad, también conocida como "fitness acuático", integra técnicas de natación, aquagym y trabajo en bases inestables. Se practica en piscinas climatizadas, con clases estructuradas que incluyen calentamiento, ejercicios de fuerza, flexibilidad y enfriamiento. Se emplean diversos elementos como tablas inestables, bicicletas acuáticas, bandas elásticas y pesas especiales para aumentar la resistencia y fortalecer la musculatura sin impacto en las articulaciones.
Entre sus beneficios, el aquafit mejora la salud cardiovascular, la resistencia y la fuerza muscular, reduce el estrés y favorece la movilidad articular, siendo ideal incluso para personas con osteoartritis. También contribuye al bienestar emocional, promoviendo la interacción social y la sensación de seguridad en el agua.
En Perú, el ejercicio acuático aún está en crecimiento, pero se busca difundirlo más y romper con la percepción de que es solo para adultos mayores. Su flexibilidad permite adaptarlo a distintos niveles de intensidad y necesidades físicas, lo que lo convierte en una opción accesible para todos.
¿Cuáles son las ventajas de hacer ejercicio en el agua?
Caminar en el agua es un excelente punto de partida para ejercitarse en la piscina. Sumergiéndose hasta la cintura, se debe caminar moviendo los brazos como en tierra firme, manteniendo la espalda recta y los abdominales contraídos. Para aumentar la resistencia, se pueden usar redes para manos o zapatos acuáticos para mejorar la tracción.
Una vez familiarizado con la caminata en aguas bajas, se puede progresar a caminar en aguas profundas, utilizando flotadores o manoplas para mayor estabilidad y resistencia. Para un ejercicio más intenso, se recomienda trotar en aguas profundas. Otros ejercicios incluyen el uso de redes para manos para fortalecer brazos, pesas de agua para generar resistencia y tablas de natación para mejorar la fuerza y estabilidad del tronco.
Para trabajar las piernas, se pueden usar flotadores atados a los pies mientras se realizan movimientos de extensión y flexión. Los ejercicios en el agua son una alternativa efectiva y accesible para todas las edades y niveles de condición física, ya sea practicados individualmente o en clases especializadas en gimnasios o piscinas locales.