El truco de expertos para revivir una planta con hojas secas y marchitas

Si tu planta tiene hojas secas y marchitas, especialistas en jardinería indican que el principal factor es el déficit de riego. Esto sucede cuando pasan varias semanas sin regar el ejemplar y el mismo comienza a exhibir señales de debilitamiento y resequedad. Por ende, a continuación, te brindaremos un truco de profesionales para revivir una especie de estas características.
El descuido ocasional en el riego o la exposición a condiciones ambientales extremas, como altas temperaturas, pueden llevar a nuestras plantas a un estado crítico de deshidratación. Si bien un cuidado constante y adaptado a las necesidades de cada especie es la clave para que esto no suceda, existe una técnica de rescate hídrico que se pueden utilizar en situaciones de emergencia, ofreciendo un respiro vital a ejemplares visiblemente debilitados, con hojas secas y marchitas.
Aunque, antes de revelarte el truco debes saber que este método es una solución puntual pero bajo ninguna circunstancia debe reemplazar las prácticas regulares de riego y mantenimiento, esenciales para un crecimiento óptimo y la prevención del estrés hídrico.
¿Cómo revivir una planta reseca y deshidratada?
Expertos en jardinería revelan que una inmersión controlada puede ser la clave para la recuperación de una planta deshidratada. El procedimiento consiste en tomar un recipiente de tamaño adecuado, como un balde, y llenarlo con agua a temperatura ambiente. La dimensión del recipiente debe ser suficiente para sumergir completamente la maceta que contiene el ejemplar adecuado.
Una vez preparado el recipiente, se procede a sumergir la maceta en el agua. Inmediatamente notaremos la liberación de burbujas desde el sustrato. Esto indica que las raíces están absorbiendo activamente el agua disponible. El proceso de inmersión debe mantenerse hasta que la emisión de burbujas se detenga por completo, señal de que el sustrato ha quedado saturado.
El siguiente paso será retirar la maceta del agua para permitir el drenaje del exceso de humedad. Se puede inclinar la maceta para facilitar la salida del agua o dejar que drene por sí sola a través de los orificios inferiores. Luego solo restará devolver la planta a su lugar habitual.