Astrología: tras el primer eclipse solar del 2025, estos serán los signos del zodiaco más afectados
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El eclipse solar parcial del 29 de marzo de 2025, junto con la Luna nueva en Aries, marca el inicio de un nuevo ciclo astrológico. Este evento, que no será visible en Perú pero sí en partes de África, Europa y Rusia, representa una oportunidad de transformación y reflexión personal según la astrología.
¿Cómo afectará el eclipse a los signos zodiacales?
La energía de Aries dominará el fenómeno, acompañado por Mercurio retrógrado y Quirón, mientras que en Piscis se encuentran Venus retrógrado, Neptuno, el nodo norte y Saturno, lo que intensificará la sensibilidad emocional. El eclipse, al alinearse con el Sol y la Luna, invita a evaluar deseos, relaciones y proyectos de vida.
Este será el último eclipse en el eje Aries-Libra hasta 2032, planteando preguntas sobre cambios en nuestras relaciones y metas personales. Mercurio retrógrado sugiere cautela al comunicar y tomar decisiones, mientras que Marte en Cáncer aporta una mezcla de emoción y acción. Un aspecto armónico con Plutón en Acuario refuerza la necesidad de transformación.
El eclipse impactará especialmente a los signos cardinales (Aries, Cáncer, Libra y Capricornio), activando distintas áreas según el ascendente de cada persona. Desde nuevas oportunidades y proyectos para Aries hasta cambios en las relaciones, finanzas y bienestar para otros signos, este evento cósmico impulsa renovaciones en distintos ámbitos de la vida.
¿Por qué los eclipses afectan a las emociones?
Los eclipses pueden generar un impacto emocional en las personas debido a la forma en que perciben el fenómeno y a la alteración de la luz. Este cambio en el entorno puede provocar un aumento en la adrenalina, lo que a su vez acelera el ritmo cardíaco y produce sensaciones como escalofríos, náuseas o dolores de cabeza.
Además de los efectos físicos, muchas personas experimentan cambios en su estado de ánimo, sintiendo melancolía, ansiedad o angustia. Estas emociones pueden afectar el descanso, causando insomnio o confusión. La intensidad de estas reacciones varía según la sensibilidad de cada individuo y su manera de procesar eclipses y otro tipo de eventos astronómicos.